¡ESTO ES UNA PROMESA!

¡ESTO ES UNA PROMESA!

“E invócame en el día de la angustia; te libraré, y tú me honrarás.” Salmo 50:15

INTRODUCCIÓN

La angustia es la Aflicción, congoja y hasta ansiedad que muchos deben experimentar para atender y buscar a Dios (2 Cró 33:10-12, 13 Mas luego que fue puesto en angustias, oró a Jehová su Dios, humillado grandemente en la presencia del Dios de sus padres.). Otros ya creyentes y buscando a Dios deben sufrir la angustia (Dolor o sufrimiento), para aprender lo que el éxito y la comodidad no puede enseñar (Lc 22:44; Hch 16:25). En las letras del salmista encontramos una ocasión urgente: “el día de la angustia”. En un día así, está oscuro incluso al mediodía, y cada hora parece más negra que la que le precedió. Para esas ocasiones es oportuna esta palabra promesa: está escrita para un día nublado.

  1. EXHORTACIÓN CONDESCENDIENTE

Aquí hay un consejo condescendiente, “invócame”. No deberíamos necesitar esta exhortación: debería ser nuestro hábito constante durante todo el día y cada día. ¡Qué misericordia es tener libertad para invocar a Dios! ¡Qué sabiduría es hacer buen uso de ella!

  • EN LA ANGUSTIA SE BUSCA MÁS A DIOS

Salmo 77:2 Al Señor busqué en el día de mi angustia; Alzaba a él mis manos de noche, sin descanso; Mi alma rehusaba consuelo.

Qué insensato es acudir a los hombres, que perdida de tiempo es cesar de orar y dejar de buscar a Dios el día de la angustia. El Señor nos invita a poner nuestro caso delante de Él, y ciertamente no dudará en respondernos.

  • EN LA ANGUSTIA SE RECIBE RESPUESTA DE DIOS

Salmo 91:15 Me invocará, y yo le responderé; Con él estaré yo en la angustia; Lo libraré y le glorificaré.


El Señor ofrece un oráculo, prometiendo la “salvación”, palabra culminante de este Salmo. 107:6–13,19,28 Mucha más real y más grande que la angustia es la respuesta de Dios.

  1. ESTÍMULO TRANQUILIZANTE

Aquí tenemos un estímulo tranquilizante: “te libraré”. Cualquiera que sea el problema, el Señor no hace excepciones, sino que promete una liberación plena, segura y feliz.

  • LIBRÁNDONOS DEL TEMOR

Salmo 34:4 Busqué a Jehová, y él me oyó, Y me libró de todos mis temores.

Lc 17:15–18

  1. EFECTO GLORIOSO

Aquí tenemos un resultado final: “tú me honrarás”. ¡Ah!, eso haremos muy abundantemente. Cuando Él nos hubiere librado, le honraremos en alta voz; y como lo hará con certeza, debemos comenzar a glorificarle de inmediato. 23 El que sacrifica alabanza me honrará; (…).

Cuando invocas, buscas y clamas a Dios hay un poderoso efecto en tu vida que finalmente para la gloria de su santo nombre Jn 15:8; 1 Pe 4:11,14

CONCLUSIÓN

En el salmo, Dios acusa al pueblo que lo adora (no al pueblo de Israel en general) de deshonrarle, ofreciendo sacrificios impropios y demandando sacrificios de acción de gracias. Usted como adorador debe buscar a Dios.

Por: Paul Wilbor MB
Pastor Ekklesia Casa Bautista

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